Este es uno de aquellos platos que se solía cocinar en días muy señalados (seguramente porque no es un plato barato), y aunque hoy se considera un poco más asequible no se puede decir ni que se cocine mucho ni que se encuentre en muchos restaurantes. Y es realmente exquisito, y no muy difícil de elaborar. Veamos. Voy a utilizar pocas medidas, porque éstas vienen dadas casi por sí solas.
Ingredientes:
Calamares (la cantidad depende de si son grandes o pequeños, en función de esto de cuantos hay que poner para cada comensal, y por tanto de cuantos comensales somos), cebolla (mucha), tomates de ramallet, leche, una rama de canela, pasas, piñones, aceite, harina, sal y pimienta.
Elaboración (preferiblemente en una cazuela de barro):
Limpiar los calamares y separar las patas y las aletas; salpimentar.
Sofreír las patas, las aletas y uno de los calamares troceado, y al poco tiempo añadir la cebolla; si tienes tiempo lo mejor es dejar cocer a fuego lento durante unas 2 horas, para que todo se “confite”; a media cocción rallar los tomates de ramallet y añadirlo.
Cuando esté cocido sacarlo de la cazuela de barro, pasar por el minipimer (que no quede muy triturado) y añadirle las pasas y los piñones; reservar una cucharada para la salsa, y con el resto rellenar los calamares; cerrarlos con un palillo, enharinarlos y freírlos en una paella con aceite abundante.
Mientras, en la cazuela habrás puesto leche hasta que hierva, y entonces le añadirás los calamares rellenos y fritos, y la rama de canela; cocer durante una hora y media, y luego añadirle la cucharada del relleno que habíamos reservado; cocer media hora más, ver que la salsa adquiera un poco de espesor, y listo!.
Quizás los puristas pensarán que a esta receta le faltan ingredientes propios de los sofritos (ajos, pimientos…) pero a mí me gusta así porque todo el conjunto adquiere un tono dulzón (por la cebolla) y exótico (por la canela). Se puede acompañar con un poco de arroz hervido.
Que lo disfruteis!
Foto: Celes (blog Sal y Azúcar)
Cómo encontrarlo
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No soc molt amic de les panses i els pinyons, de fet jo no n’hi poso, i el toc de canyella es nou per mi. En fi, ja ho provarem algun día, ja vaig quedar amb n’Andreu que algundía farem una xucladeta d’escamerlans.
BIEN CELES, ASI ES COMO ES MI GUSTO…GRACIAS